ES LA EXPRESIÓN MAS SERENA Y SOFISTICADA DEL TEQUILA, UNA OBRA QUE NACE DE LA PACIENCIA Y EL RESPETO POR LOS CICLOS NATURALES.
Elaborado 100% con agave azul, cuidadosamente seleccionado y madurado bajo el sol del altiplano, este tequila representa la culminación de un proceso donde la tradición y el tiempo se funden en perfecta armonía.
AMBAR PROFUNDO
CON MATICES DORADOS
100% AGAVE AZUL
TEQUILANA WEBER
AROMACOMPLEJO DE ROBLE, VAINILLA Y ESPECIAS
Tras su destilación en alambiques de cobre, LUNA 76 Añejo reposa durante 12 meses en barricas de roble, donde cada día aporta matices, profundidad y carácter. Este añejamiento otorga al tequila un perfil refinado, con un equilibrio impecable entre suavidad y complejidad.
Su color ámbar profundo, con delicados reflejos dorados, recuerda la calidez del atardecer y la riqueza de la tierra que lo vio nacer.
Su aroma revela un bouquet envolvente: notas de madera tostada, vainilla sedosa, especias cálidas y un leve susurro de frutas secas.
LUNA 76 AÑEJO ESTA PENSANDO PARA QUIENES VALORAN LOS PLACERES PAUSADOS, LOS DETALLES SILENCIOSOS Y LAS HISTORIAS QUE SE CUENTAN SIN PALABRAS.
ES LA EXPRESIÓN MAS SERENA Y SOFISTICADA DEL TEQUILA, UNA OBRA QUE NACE DE LA PACIENCIA Y EL RESPETO POR LOS CICLOS NATURALES.
Elaborado 100% con agave azul, cuidadosamente seleccionado y madurado bajo el sol del altiplano, este tequila representa la culminación de un proceso donde la tradición y el tiempo se funden en perfecta armonía.
Tras su destilación en alambiques de cobre, LUNA 76 Añejo reposa durante 12 meses en barricas de roble, donde cada día aporta matices, profundidad y carácter. Este añejamiento otorga al tequila un perfil refinado, con un equilibrio impecable entre suavidad y complejidad. Su color ámbar profundo, con delicados reflejos dorados, recuerda la calidez del atardecer y la riqueza de la tierra que lo vio nacer. Su aroma revela un bouquet envolvente: notas de madera tostada, vainilla sedosa, especias cálidas y un leve susurro de frutas secas. Su textura es suave, casi aterciopeladas, con sabores que evolucionan con elegancia: roble, dulzor sutil y una profundidad que permanece, como una conversación intima que no se quiere terminar.
LUNA 76 AÑEJO ESTA PENSANDO PARA QUIENES VALORAN LOS PLACERES PAUSADOS, LOS DETALLES SILENCIOSOS Y LAS HISTORIAS QUE SE CUENTAN SIN PALABRAS.